Apuntando a lo que hace a las diferencias entre los humanos, sean éstas de piel, de lengua, de religión, de creencias, podríamos cuestionarnos si éstas no terminarían siendo tal vez amenazadoras. El territorio humano está básicamente enmarcado por límites que a veces resultan invisibles a nuestros ojos. Planteándose entonces una situación paradojal: lo invisible y su contracara, un mundo de imágenes en el que estamos profundamente inmersos. El mundo de las ideas es invisible, intocable, nosotros confirmamos su existencia, entre otras cosas, a partir de convicciones compartidas. El adolescente, el que hoy aquí nos convoca, puede hacernos sentir amenazados, atacados en nuestras creencias, si nos apoyamos en la idea de que el mundo del adolescente es otro mundo, especialmente en lo que a violencia y adolescencia se refiere.
(nosotros los adolescentes usamos la violencia para creer que somos mejores que los demas adolescentes,
pero lo unico que logramos es hacer que nuestra familia se preocupe o tenga q tomar medidas inadecuadas.
deberiamos pensar mas cuando vamos a utilizar la violencia...nosotros no somos animales si no personas.
tenemos q pensar y tomar bvenas desiciones...BRIAN GUIZADO TORRES)
No hay comentarios:
Publicar un comentario